Escuela Moderna de Ferrer y Guardia

Portada del Boletín de la Escuela Moderna de 1905
Portada del Boletín de la Escuela Moderna de 1905
 La Escuela Moderna fue un centro de enseñanza que existió al comenzar el siglo XX en Cataluña. Fue fundada en 1901 en Barcelona por el pedagogo y librepensador Francisco Ferrer Guardia.
El objetivo esencial de la escuela era «educar a la clase trabajadora de una manera racionalista, secular y no coercitiva».
En la práctica los precios de las cuotas de tutoría restringieron el público de la escuela a elementos estudiantiles de las clases medias, sobre todo durante los primeros años, por lo que se esperaba por parte de los organizadores (de forma privada) que los alumnos en su debido momento se motivaran a unirse y respaldar la causa del movimiento obrero.
La escuela contaba con una imprenta en la que se realizaba un boletín, un laboratorio, un museo natural, una biblioteca y buscaba instalaciones en las que hubiese gran iluminación. Entre otras cosas tuvieron que buscar maestros que entendieran que su papel no era coercitivo sino de apoyo.
Este centro educativo era de enseñanza mixta, secular y anticlerical, y favorable a las reivindicaciones obreristas.
Al ser la primera escuela mixta y laica de Barcelona, en un país católico, obtuvo una amplia antipatía entre el clero y los devotos.

Los niños y las niñas tendrán una insólita libertad, se realizarán ejercicios, juegos y esparcimientos al aire libre, se insistirá en el equilibrio con el entorno natural y con el medio, en la higiene personal y social, desaparecerán los exámenes y los premios y los castigos. Se hace especial atención al tema de la enseñanza de la higiene y al cuidado de la salud. Los alumnos visitarán centros de trabajo —las fábricas textiles de Sabadell, especialmente— y harán excursiones de exploración. Las redacciones y los comentarios de estas vivencias por parte de sus mismos protagonistas se convertirán en uno de los ejes del aprendizaje. Y esto se hará extensivo a las familias de los alumnos, mediante la organización de conferencias y charlas dominicales.

Sol Ferrer definió la enseñanza de la Escuela Moderna: «La enseñanza de la Escuela Moderna no será una fe sino una confianza en el futuro fundada en sólidos conocimientos».

Cerró en 1906. Poco después Ferrer fue ejecutado por sedición por su supuesta participación en los hechos de la Semana Trágica, lo cual llevaría a la realización de una campaña internacional en contra de la sentencia. Actualmente los únicos archivos de la escuela son mantenidos en el departamento de colecciones especiales de la Universidad de California, San Diego.

Véase también.

Enlaces externos.

 

Ferrer y Guardia y la Escuela Moderna

Una constante a lo largo de la historia del movimiento libertario ha sido el interés que ha despertado la difusión cultural en general, y el hecho educativo en particular. Este interés por la enseñanza ha propiciado dentro del movimiento libertario interesantes debates sobre las distintas relaciones posibles de lo educativo y la transformación social revolucionaria. Pero además, y probablemente antes que preocupados teóricos, los militantes anarquistas han sido incansables activistas que han puesto en marcha innumerables proyectos educativos con diferentes características pero guiados todos ellos por unos principios comunes, de los que queremos mencionar los siguientes:

– Una educación en libertad y para la paz

– Una educación integral, es decir, que aúne lo manual y físico con lo intelectual y todo ello con lo emocional.

– Una educación individual, donde lo específico de cada ser no vaya contra lo colectivo.

– Una educación encaminada hacia la formación de principios morales y solidarios.

– Una educación no circunscrita a la infancia, ni a la institución escolar, etc.

Foto. Ferrer i Guardia. CNT-AIT.De los muchos compañeros que admirablemente se han lanzado a la lucha contra la incultura impuesta a las clases trabajadoras desde hace siglos por la Iglesia y el Estado, debemos detenernos en un militante catalán, Francisco Ferrer y Guardia (Alella 1859- Barcelona 1909), que destaca por la creación de un proyecto que ejerció una gran influencia en las líneas de actuación de los militantes anarcosindicalistas en el campo educativo hasta 30 años después de su muerte.

La Escuela Moderna, el proyecto educativo ideado por Ferrer y Guardia que nace en Barcelona en septiembre de 1901, comienza su andadura en una España que a principios de siglo (hacia 1910) contaba con un índice de analfabetismo que estaba cerca del 59 % y que tenía a la Iglesia Católica como principal protagonista de la actividad docente desarrollada en territorio estatal. Así no podemos sorprendernos de que las escuelas de la época se caracterizaran por la brutalidad de la represión física y el peso del elemento doctrinal católico. Frente a este panorama, la Escuela Moderna adopta muchos de los principios pedagógicos más avanzados de la época a los que añade los fundamentos del anarquismo y del librepensamiento.

Ferrer, a través de la obra editada por Anselmo Lorenzo, La Escuela Moderna, póstuma explicación y alcance de la enseñanza racionalista nos ha legado algunas reflexiones sobre esos fundamentos que sostuvieron o pretendieron sostener la actividad de este proyecto y que hemos resumido del siguiente modo:

Enseñanza mixta.

En la abrumadora mayoría de las escuelas de la época se separaba a los alumnos según su sexo. Esto era el reflejo del fanatismo religioso y su patriarcado radical que marcaba unos determinados roles de género: la mujer se debía al hombre, siendo ésta sostenedora del papel de reproductura y pilar de las esferas privadas de la vida familiar. Ferrer apuesta por la coeducación de sexos como instrumento de combatir la absurda desigualdad entre mujeres y hombres.

Importancia del higiene.

Dicen los documentos de la época que la suciedad en las escuelas, y no sólo en las escuelas, era tal que los niños iban allí a coger enfermedades. Por ello, el movimiento higienista del que la Escuela Moderna participa en cierto modo se preocupa de combatir la superstición de la suciedad y la mierda secularmente alimentada por la Iglesia gracias a su mensaje de despreocupación por lo físico y terreno frente al alma y lo ultraterreno.

Enseñanza integral.

Valor del juego en el proceso de aprendizaje.

Frente a los modelos de enseñanza donde se impone un cruel aburrimiento y se reprime cualquier método lúdico de aprendizaje Ferrer señala la importancia del juego como forma de libre desarrollo.

Enseñanza racionalista.

Frente al asfixiante dominio que ejercía la Iglesia católica sobre la vida cotidiana del pueblo con su moral y su visión del mundo, Ferrer cree que la Ciencia será la base sobre la que se construirá el nuevo hombre libre. En Ferrer, la admiración por la filosofía positivista, no es nada más que la asunción del modelo filosófico que él considera más avanzado en su época y que va a impregnar muchas de las reflexiones y prácticas de la pedagogía ferreriana.

La coeducación de clases sociales.

Éste ha sido uno de los aspectos más criticados por muchos seguidores de Ferrer y por otros militantes anarquistas de la época. Los críticos con la educación de distintas clases sociales en un mismo proyecto educativo razonan que la enseñanza de raíz libertaria debe ser una enseñanza al servicio de la clase obrera, pero en las páginas en las que Ferrer explica sus ideas sobre este asunto parece vislumbrarse la intención de que exista total coherencia entre medios y fines, aspecto ético fundamental del anarquismo. El pedagogo catalán construye una escuela en cuyas entrañas no hay clases sociales como debiera ser la escuela y la sociedad futura. Si bien algunos críticos e intérpretes de la Escuela Moderna muestran algunas contradicciones de la practica de la coeducación de clases en esta escuela barcelonesa.

Rechazo de premios y castigos.

El sinsentido de los castigos y su abuso de gran valor anti-educativo y la utilización de premios que promueven entre otros valores la vanidad o la frustración son rechazados.

No podemos ser exhaustivos ya que no queremos alargarnos. Por eso, sólo recordaremos brevemente otros importantes aspectos como el carácter antiestatista de la Escuela Moderna o el desbordamiento de su actividad educativa que también se concretaba en un boletín y lo que fue el germen de una universidad popular; no podemos olvidar tampoco el interés por las metodologías prácticas y la iniciativa del niño que le dio a éste un mayor protagonismo en el proceso de enseñanza y aprendizaje.

El éxito de la Escuela Moderna fue considerable. Comenzó el curso de 1901 con 30 alumnas y alumnos y en 1908 hay diez escuelas modernas sólo en la ciudad de Barcelona que cuentan con un número aproximado de 1.000 alumnas/os.

El asesinato legal cometido por el Estado español en 1909 terminó con Ferrer pero no consiguió, ni mucho menos, detener el impulso que ya había tomado el modelo pedagógico racionalista que durante 30 años tuvo una gran importancia para la historia educativa de la clase obrera en España y en especial para el influyente movimiento anarcosindicalista. Dicho impulso saltó las fronteras establecidas y además de extenderse por Cataluña, Valencia, Andalucía, Madrid, etc. también llegó a Suiza, Bélgica, Portugal, Argentina, Estados Unidos y Brasil, entre otros lugares.

El interés que ha despertado la obra de Ferrer, se puede comprobar a través de la extensa bibliografía que ha generado su tarea con seguidores y detractores poco rigurosos y algunos estudios bastante interesantes que además de reconstruir las bases de la teoría y práctica del pedagogo catalán lo han analizado con resultados desiguales. De verdadero interés son las aportaciones de Cappelletti (1) (desde una óptica libertaria), Cambrá Bassols (2) (marxista) o las más fáciles de encontrar en librerías de Peré Solá (3).

Pasados 100 años desde que Ferrer fue fusilado, se hace necesario no abandonar al olvido a aquellos que lucharon con honestidad libertaria por un mundo nuevo, ahora que después de tanto tiempo parece que todavía tiene sentido aquello que dijo el de Alella:

“Educar equivale actualmente a domar, adiestrar, domesticar…”

Porque hoy, como hace un siglo, sigue siendo necesaria una sociedad decente donde quepa un lugar donde conocer, aprender y cooperar, por esto, es necesario recordarlos y aprender de sus errores y aciertos para seguir camino hacia la anarquía.

1. Cappelletti, Ángel J., Francisco Ferrer y la pedagogía libertaria, Madrid: La Piqueta, 1980.

2. Cambra Bassols, Jordi de, Anarquismo y positivismo: el caso Ferrer, Madrid: C.I.S., 1981.

3. Solá, Pere, «Francisco Ferrer y Guardia. La Escuela Moderna entre las propuestas de la educación Anarquista», en J. Trilla, El legado pedagógico del siglo XX para la escuela del siglo XXI, Barcelona: Graó, 2001.

Escuela Moderna (Francisco Ferrer i Guardia)

La escuela moderna fue una corriente de enseñanza de principios del siglo XX. Fue fundada por el pedagogo y librepensador Francisco Ferrer i Guardia en  el mes de agosto de 1901 en la calle Bailén nº 70 de Barcelona.

Francisco Ferrer Guardia
Francisco Ferrer Guardia

Principios básicos de la Escuela Moderna

1. La educación de la infancia debe fundamentarse sobre una base científica y racional; en consecuencia, es preciso separar de ella toda noción mística o sobrenatural.

2. La instrucción es parte de esta educación. La instrucción debe comprender también, junto a la formación de la inteligencia, el desarrollo del carácter, la cultura de la voluntad, la preparación de un ser moral y físico bien equilibrado, cuyas facultades estén asociadas y elevadas a su máximo de potencia.

3. La educación moral, mucho menos teórica que práctica, debe resultar principalmente del ejemplo y apoyarse sobre la gran ley natural de la solidaridad.

4. Es necesario, sobre todo en la enseñanza de la primera infancia, que los programas y los métodos estén adaptados lo más posible a la psicología del niño, lo que casi no sucede en ninguna parte, ni en la enseñanza pública ni en la privada.

5. El propósito de la enseñanza es que los niños de ambos sexos tengan idéntica educación; que por semejante manera desenvuelvan la inteligencia, purifiquen el corazón y templen sus voluntades; que la humanidad femenina y masculina se compenetren, desde la infancia, llegando a ser la mujer, no de nombre, sino en realidad de verdad, la compañera del hombre.

6. La coeducación de pobres y ricos, que pone en contacto unos con otros en la inocente igualdad de la infancia, por medio de la sistemática igualdad de la escuela racional, esa es la escuela, buena, necesaria y reparadora.

7. Establecer la protección e instrucción higiénica en las escuelas. No se necesitan palacios relumbrantes; para difundir la instrucción bastan salas amplias, de luz abundante y aire puro, donde los escolares estén protegidos.

8. El juego es indispensable a los niños. Por lo que mira a su constitución, salud y desarrollo físico, todo el mundo estará conforme; pero acontece que únicamente para la atención en la cantidad de desarrollo físico que producen los juegos.

9. Es de vital importancia la preparación de los maestros y una vida y sueldo digno para ellos. El verdadero educador es el que, contra sus propias ideas y sus voluntades, puede defender al niño, apelando en mayor grado a las energías propias del mismo niño.

10. La escuela debe renovarse para renovar la sociedad, una sociedad que repruebe los convencionalismos, las crueldades, los artificios y las mentiras que sirven de base a la sociedad moderna.

11. Partiendo de una educación en solidaridad y de la igualdad, no hay que crear una desigualdad nueva, y, por tanto, en la Escuela Moderna no hay premios, ni castigos, ni exámenes en que hubiera alumnos ensoberbecidos con la nota de sobresaliente, medianías que se conformaran con la vulgarísima nota de aprobados ni infelices que sufrieran el oprobio de verse despreciados por incapaces.

12. Los niños y las niñas deben tener vitalidad cerebral propia, a fin de que cuando se emancipen de su racional tutoría, continúen siendo en el mundo social enemigos mortales de prejuicios de toda clase, propendiendo a formarse convicciones razonadas, propias, sobre todo lo que sea objeto del pensamiento.

13. El propósito culminante de la Escuela Moderna es fomentar la evolución progresiva de la infancia evitando los atavismos regresivos, que son como rémoras que opone el pasado a los avances francos y decididos hacia el porvenir.

 

Francisco Ferrer i Guardia

Ferrer Guardia (1859-1909) nació en el seno de una familia de campesinos acomodados de Alella (Barcelona), muy católicos y monárquicos. Fue el tercero de catorce hermanos. A los trece años, junto con su hermano mayor, denunciaron al párroco de la localidad, por intromisión familiar. Por ello, el padre desheredó al hijo mayor y a Francisco lo enviaron a Barcelona a trabajar como aprendiz en un comercio de harinas. El dueño le inició en ideales republicanos y le inscribió en clases nocturas en el Ateneo. Durante este tiempo tuvo una formación muy autodidacta y estudió a fondo la doctrina de Francisco Pi y Margall, así como las tesis internacionalistas y en el republicanismo. En 1883 ingresó en la logia masónica Verdad de Barcelona.

Con 24 años se fué a trabajar como revisor en la línea de ferrocarril Barcelona-Cervere y se hizo militante del Partido Republicano Progresista. Su trabajo lo aprovechó como correo entre los revolucionarios españoles con el exiliado presidente del gobierno republicano Manuel Ruiz Zorrilla. En 1886 apoyó el pronunciamiento militar de Villacampa para proclamar la República. Como fracasó el pronunciamiento, tuvo que exiliarse a París con su primera mujer. Allí en París sobrevive dando clases de español y como comerciante de vinos. También fue secretario sin sueldo de Ruiz Zorrilla. Su ideología va pasando del republicanismo al anarquismo.

Es aquí en París donde descubre su vocación pedagógica. Fundó la Escuela laica y fué ganando prestigio internacional como pedagogo librepensador y enemigo del oscurantismo de la enseñanza religiosa que se daba en España. En 1899 se casa por segunda vez con una maestra librepensadora (Leopoldine Bonnard), con la que recorre Europa. Durante este tiempo fue incorporando a su ideario los conceptos educativos del anarquismo que luego aplicaría en España en su proyecto de la Escuela Moderna.

Este proyecto de pedagogía libertaria fue posible gracias a una herencia de un millón de francos que recibió de una antigua alumna (Ernestine Mennier) al morir. Nació así en la ciudad de Barcelona la Escuela Moderna que le acarreó la enemistad con los núcleos conservadores y con la iglesia católica, que veían en estas escuelas laicas una amenaza a sus intereses.

La Escuela Moderna se inaugura en Barcelona en agosto de 1901 que funciona intermitentemente hasta 1909, periodo en el cual se clausura repetidas veces y es perseguida por los sectores más conservadores y religiosos de la ciudad. Se llegaron a escolarizar más de un centenar de niños de ambos sexos, practicándose así la coeducación. Al mismo tiempo se fue publicando un boletín, se daban charlas, teatro y se puso en marcha una Universidad Popular para los adultos.

 

En cuanto al ideario de la Escuela Moderna, en sus aulas no se impartían materias religiosas pero si científicas y humanísticas, se fomentaba la no competitividad, el pensamiento libre e individual, el excursionismo al campo, y el desarrollo integral del niño. Se impulsó así una pedagogía racional, un alumnado mixto y en el que se abolieron prácticas retrógradas como eran el castigo, las recompensas o los exámenes.

En 1906, el bibliotecario y traductor de su escuela, Mateo Morral, atentó contra Alfonso XIII. Esto supuso para Ferrer el cierre de su Escuela y una condena de cárcel por complicidad, de la que fue finalmente absuelto. Intentó volver a abrir la Escuela, pero no le fue posible y, tuvo que marchar a Francia y a Bélgica donde fundó la Liga Internacional para la Educación Racional de la Infancia.

Atentado contra Alfonso XIII y María Eugenía en el día de su boda
Atentado contra Alfonso XIII y María Eugenía en el día de su boda

En junio de 1909 regresa de Inglaterra a Barcelona para visitar a su cuñada y sobrina que estaban enfermas. Estando en Barcelona es detenido, acusado de haber sido el instigador de la Semana Trágica de Barcelona. Fue declarado culpable ante un Tribunal Militar y fue fusilado a las 9 de la mañana del 13 de octubre de 1909 en el foso de Santa Amalia en la prisión de Montjüic.

La noche anterior a su asesinato escribió el siguiente testamento: “Deseo que en ninguna ocasión ni próxima ni lejana, ni por uno ni por otro motivo, se hagan manifestaciones de carácter religioso o político ante los restos míos, porque considero que el tiempo que se emplea ocupándose de los muertos sería mejor destinarlo a mejorar la condición en que viven los vivos, teniendo gran necesidad de ello casi todos los hombres. (…) Deseo también que mis amigos hablen poco o nada de mi, porque se crean ídolos cuando se ensalza a los hombres, lo que es un gran mal para el porvenir humano. Solamente los hechos, sean de quien sean, se han de estudiar, ensalzar o vituperar, alabándolos para que se imiten cuando parecen redundar al bien común, o criticándolos para que no se repitan si se consideran nocivos al bienestar general.”

Ferrer Guardia es detenido

Ferrer Guardia es detenido

 

Consejo de Guerra a Ferrer Guardia

Consejo de Guerra a Ferrer Guardia

 

nota prensa

 

manifestación

 

VIDEOS-DOCUMENTALES

Documental sobre Ferrer i Guardia – Viva la escuela moderna

 

La escuela racionalista de Francisco Ferrer i Guardia

Francisco Ferrer i Guardia (1859-1909) fue un pedagogo libertario español. Retomó la tradición moderna iniciada por Rousseau en el siglo XVIII (contraria a la autoridad y a la cosmovisión religiosa), para adaptarla al anarquismo. 
Fue condenado a muerte por un consejo de guerra que lo acusó de haber sido uno de los instigadores de los sucesos de la Semana Trágica de Cataluña de 1909. Su condena a muerte y su posterior ejecución levantaron una oleada de protestas por toda Europa y por América, y también en España, que acabaron provocando la caída del gobierno.
Es bien sabido, y ya lo fue en su momento, que Ferrer Guardia no tuvo relación con los hechos y que los tribunales militares lo acusaron y condenaron sin más pruebas.

 

Escuela Moderna (Francisco Ferrer i Guardia)

La escuela moderna fue una corriente de enseñanza de principios del siglo XX. Fue fundada por el pedagogo y librepensador Francisco Ferrer i Guardia en  el mes de agosto de 1901 en la calle Bailén nº 70 de Barcelona.

Francisco Ferrer Guardia
Francisco Ferrer Guardia

Principios básicos de la Escuela Moderna

1. La educación de la infancia debe fundamentarse sobre una base científica y racional; en consecuencia, es preciso separar de ella toda noción mística o sobrenatural.

2. La instrucción es parte de esta educación. La instrucción debe comprender también, junto a la formación de la inteligencia, el desarrollo del carácter, la cultura de la voluntad, la preparación de un ser moral y físico bien equilibrado, cuyas facultades estén asociadas y elevadas a su máximo de potencia.

3. La educación moral, mucho menos teórica que práctica, debe resultar principalmente del ejemplo y apoyarse sobre la gran ley natural de la solidaridad.

4. Es necesario, sobre todo en la enseñanza de la primera infancia, que los programas y los métodos estén adaptados lo más posible a la psicología del niño, lo que casi no sucede en ninguna parte, ni en la enseñanza pública ni en la privada.

5. El propósito de la enseñanza es que los niños de ambos sexos tengan idéntica educación; que por semejante manera desenvuelvan la inteligencia, purifiquen el corazón y templen sus voluntades; que la humanidad femenina y masculina se compenetren, desde la infancia, llegando a ser la mujer, no de nombre, sino en realidad de verdad, la compañera del hombre.

6. La coeducación de pobres y ricos, que pone en contacto unos con otros en la inocente igualdad de la infancia, por medio de la sistemática igualdad de la escuela racional, esa es la escuela, buena, necesaria y reparadora.

7. Establecer la protección e instrucción higiénica en las escuelas. No se necesitan palacios relumbrantes; para difundir la instrucción bastan salas amplias, de luz abundante y aire puro, donde los escolares estén protegidos.

8. El juego es indispensable a los niños. Por lo que mira a su constitución, salud y desarrollo físico, todo el mundo estará conforme; pero acontece que únicamente para la atención en la cantidad de desarrollo físico que producen los juegos.

9. Es de vital importancia la preparación de los maestros y una vida y sueldo digno para ellos. El verdadero educador es el que, contra sus propias ideas y sus voluntades, puede defender al niño, apelando en mayor grado a las energías propias del mismo niño.

10. La escuela debe renovarse para renovar la sociedad, una sociedad que repruebe los convencionalismos, las crueldades, los artificios y las mentiras que sirven de base a la sociedad moderna.

11. Partiendo de una educación en solidaridad y de la igualdad, no hay que crear una desigualdad nueva, y, por tanto, en la Escuela Moderna no hay premios, ni castigos, ni exámenes en que hubiera alumnos ensoberbecidos con la nota de sobresaliente, medianías que se conformaran con la vulgarísima nota de aprobados ni infelices que sufrieran el oprobio de verse despreciados por incapaces.

12. Los niños y las niñas deben tener vitalidad cerebral propia, a fin de que cuando se emancipen de su racional tutoría, continúen siendo en el mundo social enemigos mortales de prejuicios de toda clase, propendiendo a formarse convicciones razonadas, propias, sobre todo lo que sea objeto del pensamiento.

13. El propósito culminante de la Escuela Moderna es fomentar la evolución progresiva de la infancia evitando los atavismos regresivos, que son como rémoras que opone el pasado a los avances francos y decididos hacia el porvenir.

 

Francisco Ferrer i Guardia

Ferrer Guardia (1859-1909) nació en el seno de una familia de campesinos acomodados de Alella (Barcelona), muy católicos y monárquicos. Fue el tercero de catorce hermanos. A los trece años, junto con su hermano mayor, denunciaron al párroco de la localidad, por intromisión familiar. Por ello, el padre desheredó al hijo mayor y a Francisco lo enviaron a Barcelona a trabajar como aprendiz en un comercio de harinas. El dueño le inició en ideales republicanos y le inscribió en clases nocturas en el Ateneo. Durante este tiempo tuvo una formación muy autodidacta y estudió a fondo la doctrina de Francisco Pi y Margall, así como las tesis internacionalistas y en el republicanismo. En 1883 ingresó en la logia masónica Verdad de Barcelona.

Con 24 años se fué a trabajar como revisor en la línea de ferrocarril Barcelona-Cervere y se hizo militante del Partido Republicano Progresista. Su trabajo lo aprovechó como correo entre los revolucionarios españoles con el exiliado presidente del gobierno republicano Manuel Ruiz Zorrilla. En 1886 apoyó el pronunciamiento militar de Villacampa para proclamar la República. Como fracasó el pronunciamiento, tuvo que exiliarse a París con su primera mujer. Allí en París sobrevive dando clases de español y como comerciante de vinos. También fue secretario sin sueldo de Ruiz Zorrilla. Su ideología va pasando del republicanismo al anarquismo.

Es aquí en París donde descubre su vocación pedagógica. Fundó la Escuela laica y fué ganando prestigio internacional como pedagogo librepensador y enemigo del oscurantismo de la enseñanza religiosa que se daba en España. En 1899 se casa por segunda vez con una maestra librepensadora (Leopoldine Bonnard), con la que recorre Europa. Durante este tiempo fue incorporando a su ideario los conceptos educativos del anarquismo que luego aplicaría en España en su proyecto de la Escuela Moderna.

Este proyecto de pedagogía libertaria fue posible gracias a una herencia de un millón de francos que recibió de una antigua alumna (Ernestine Mennier) al morir. Nació así en la ciudad de Barcelona la Escuela Moderna que le acarreó la enemistad con los núcleos conservadores y con la iglesia católica, que veían en estas escuelas laicas una amenaza a sus intereses.

La Escuela Moderna se inaugura en Barcelona en agosto de 1901 que funciona intermitentemente hasta 1909, periodo en el cual se clausura repetidas veces y es perseguida por los sectores más conservadores y religiosos de la ciudad. Se llegaron a escolarizar más de un centenar de niños de ambos sexos, practicándose así la coeducación. Al mismo tiempo se fue publicando un boletín, se daban charlas, teatro y se puso en marcha una Universidad Popular para los adultos.

 

En cuanto al ideario de la Escuela Moderna, en sus aulas no se impartían materias religiosas pero si científicas y humanísticas, se fomentaba la no competitividad, el pensamiento libre e individual, el excursionismo al campo, y el desarrollo integral del niño. Se impulsó así una pedagogía racional, un alumnado mixto y en el que se abolieron prácticas retrógradas como eran el castigo, las recompensas o los exámenes.

En 1906, el bibliotecario y traductor de su escuela, Mateo Morral, atentó contra Alfonso XIII. Esto supuso para Ferrer el cierre de su Escuela y una condena de cárcel por complicidad, de la que fue finalmente absuelto. Intentó volver a abrir la Escuela, pero no le fue posible y, tuvo que marchar a Francia y a Bélgica donde fundó la Liga Internacional para la Educación Racional de la Infancia.

En junio de 1909 regresa de Inglaterra a Barcelona para visitar a su cuñada y sobrina que estaban enfermas. Estando en Barcelona es detenido, acusado de haber sido el instigador de la Semana Trágica de Barcelona. Fue declarado culpable ante un Tribunal Militar y fue fusilado a las 9 de la mañana del 13 de octubre de 1909 en el foso de Santa Amalia en la prisión de Montjüic.

La noche anterior a su asesinato escribió el siguiente testamento: “Deseo que en ninguna ocasión ni próxima ni lejana, ni por uno ni por otro motivo, se hagan manifestaciones de carácter religioso o político ante los restos míos, porque considero que el tiempo que se emplea ocupándose de los muertos sería mejor destinarlo a mejorar la condición en que viven los vivos, teniendo gran necesidad de ello casi todos los hombres. (…) Deseo también que mis amigos hablen poco o nada de mi, porque se crean ídolos cuando se ensalza a los hombres, lo que es un gran mal para el porvenir humano. Solamente los hechos, sean de quien sean, se han de estudiar, ensalzar o vituperar, alabándolos para que se imiten cuando parecen redundar al bien común, o criticándolos para que no se repitan si se consideran nocivos al bienestar general.”

Ferrer Guardia es detenido

Ferrer Guardia es detenido

Consejo de Guerra a Ferrer Guardia

Consejo de Guerra a Ferrer Guardia

nota prensa

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VIDEOS-DOCUMENTALES

PÁGINAS DE INTERÉS

http://www.antorcha.net/biblioteca_virtual/pedagogia/escuelamoderna/indice.html

http://www.uhu.es/cine.educacion/figuraspedagogia/0_ferrerguardia.htm

http://www.ferrerguardia.org/es/

http://elpais.com/diario/2009/08/11/opinion/1249941611_850215.html

http://www.biografiasyvidas.com/biografia/f/ferrer_francisco.htm

http://www.nodo50.org/redoesteparia/Francisco%20Ferrer%20i%20Guardia.html

http://grupodeestudiosgomezrojas.files.wordpress.com/2012/10/ferrerylapedagogialibertaria-cappelletti.pdf

http://revistapolemica.wordpress.com/category/dosieres-de-polemica/francisco-ferrer-guardia-y-la-escuela-moderna/

http://madrid.cnt.es/pedagogia_libertaria/articulo.php?id=24

http://www.memorialibertaria.org/valladolid/IMG/pdf/El_proceso_de_Francisco_Ferrer_Guardia.pdf

http://laturbaediciones.files.wordpress.com/2010/03/ferrer-maquetado-con-tapa1.pdf

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